Lo notificó la Comisión Nacional de Familiares de Víctimas del Transporte Público. Los mayores riesgos los padecen los choferes y pasajeros de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense.
En lo que va del 2017, hubo un promedio de doscientos asaltos por mes en colectivos, tres, subtes, remises y taxis. Un gran porcentaje de ellos terminan de manera trágica.
“Se debe realizar un profundo trabajo de prevención para evitar que se multipliquen los hechos, sobre todo en los sectores de la población más vulnerables”, indicó el titular del organismo Martín Lescano.
En ese mismo sentido, sostuvo que “si multiplicamos los 200 casos mensuales de mucha violencia, con el número de gente que viaja en las unidades, resulta que el universo de víctimas es enorme”.

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