Héctor Ruiz es el nuevo secretario de Seguridad y Control Urbano de San Vicente y su nombramiento generó algunas controversias por su participación en el operativo que terminó en la masacre de Ramallo en 1999. Cuáles serán los principales ejes de su trabajo.
Una de las designaciones en el gabinete de Mauricio Gómez que más comentarios generó fue la de Héctor “El nene” Ruiz en el área de Seguridad y Control Urbano. Se debe a que Ruiz era parte del Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) que tomó parte en la masacre de Ramallo, ocurrida en 1999. “Estamos en la causa de Ramallo porque participamos como miembros de la Policía Federal pero no tuvimos ningún tipo de cuestionamiento judicial”, sostiene. La investigación que se le hizo a la Policía Federal, de quien depende el GEOF, era para saber si alguna de las balas que había acabado con la vida de los rehenes y un delincuente había salido de sus armas. Ruiz alega que el resultado de las pericias fue favorable para la Federal: las balas que mataron a dos rehenes y un delincuente fueron de los grupos de la Bonaerense, según consta también en algunos reportes periodísticos del hecho.
A Ruiz también lo conocen con el apodo de “El bicho”, que le fue impuesto por sus compañeros de fuerza. “Nadie dentro de la fuerza usa su nombre verdadero en servicio. A mí me decían así”, comenta. Luego de 30 años de servicio en la Federal, Ruiz había solicitado su retiro el año pasado. La carrera que realizó dentro de la fuerza la hizo dentro de la guardia de infantería, llegó a ser jefe de unidad y de la base del GEOF en Rosario. Hace pocos días se recibió de licenciado en Seguridad. También forma parte del cuerpo alemán de elite GSG9, un grupo de operaciones especiales a nivel mundial. En Argetina, fue subdirector de la Escuela de Suboficiales de la Policía y por su actuación durante una toma de rehenes, fue condecorado con la Medalla al Valor, una de las distinciones más importantes dentro de la Federal, según comenta.
En principio, el exagente trabajaba en el equipo de Julio Goya. Cuando este queda fuera de competencia en las elecciones, Mauricio Gómez lo convoca. Días anteriores a la asunción, Ruiz ya se encontraba abocado a conocer el área que conduce desde el 10 de diciembre. “Visité las dependencias, sus necesidades, que conozco por cuestión profesional. Lo que más me interesa a mi es que está abandonada la dignificación del personal policial. Es por una cuestión que me imagino debe ser política, al funcionario policial no se lo tiene en cuenta a pesar de la función que cumple, que para la sociedad es imprescindible”, señala. Luego de detallar este primer eje de trabajo, y consultado sobre cuáles serán otros puntos de trabajo, sostiene: “La droga y la impunidad. Políticamente aquí hay muchas cosas que suceden porque aparentemente son políticamente correctas, en esta nueva gestión se van a terminar”. Ante la pregunta sobre si cree que la circulación de droga en el distrito tendría un apaño político, no duda y responde: “Todo me indicaría que si. Es un indicativo. Hay gente que se mueve con total impunidad y no sé por qué”.
“Va a ser arduo. Hay muchas cosas que modificar. Hay que hablar con la ciudadanía para que se entienda y hay que mancomunar el trabajo policial con el ciudadano para que cumple la función que tiene que cumplir que es llevar tranquilidad a la gente. Es arduo pero no imposible”, concluye Ruiz.
Mariano Santos Chamale