No. No fueron libros lo que se llevaron. Fue una bomba centrífuga que había en la biblioteca Francisco Laguzzi de Domselaar, la que con el esfuerzo de algunos vecinos fue abierta y equipada. El robo ocurrió anoche pero recién hoy a la tarde fue advertido por una colaboradora que abre la biblioteca.
“Alguien entró por la pared de un vecino, rompieron la puerta del baño y la de atrás, y se llevaron la bomba y destrozaron varias cosas”, detalló Guillermo Storni, delegado comunal de Domselaar. Así como libros no se llevaron, también dejaron las computadoras que hay en el lugar, ubicado en San Martín y Rivadavia. “Lo más grande es el desánimo de lo que durante años intentamos armar con mucho esfuerzo y ver que lo destrozan”, añadió Storni.
La denuncia fue radicada en la dependencia policial local.